Cuando
sea sólo un recuerdo
búscame en tu aura
en esa claridad azul
que se cuela por tu ventana
al despuntar el alba
y en la cabellera áurea
de ese sol radiante
que más tarde
será gema brillante
en el firmamento
de tu pensamiento
estaré en los lirios
de los campos
y en el rojo púrpura
de tu corazón sangrante
en los suaves trinos
que el jilguero entona
entres las brumas
del amanecer
del amanecer
en las fuentes y los campos
viviré reverdeciendo montes
en las costas de tu pecho
y de esos infinitos mares
que son tus ojos negros
navegaré rojos avatares
para seducir tu alma
y así dejar de ser
una alma errante.
una alma errante.
Bernal Vargas
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